Parashat Ki Tisa 5774

 Y el incienso que harás con esta fórmula no lo haréis para vosotros, sagrado será para D-o. El hombre que lo haga de esta forma para olerlo, será extirpado de su pueblo (Shemot 30, 37-38).

וְהַקְּטֹרֶת אֲשֶׁר תַּעֲשֶׂה בְּמַתְכֻּנְתָּהּ לֹא תַעֲשׂוּ לָכֶם קֹדֶשׁ תִּהְיֶה לְךָ לַה’ אִישׁ אֲשֶׁר יַעֲשֶׂה כָמוֹהָ לְהָרִיחַ בָּהּ וְנִכְרַת מֵעַמָּיו –שמות ל’, ל”ז-ל”ח-

Curiosa orden en una parasha en la que se nos dan más detalles sobre el servicio en el Mishkan, en la que se entregan las primeras tablas, es construido y adorado un ídolo, Moshe rompe las primeras tablas y son entregadas las segundas. Son muchos sucesos centrados en una sola porción con muchos vínculos entre ellos.

Mencionábamos la preparación de la mezcla de aromas para el incienso que habría de emplease en los servicios, así mismo se nos hace saber que dicha mezcla es “exclusiva”, no puede ser empleada para otros fines ya que entonces la persona que la usase sería “extirpada” de su pueblo. ¿Qué nos enseña esta separación entre lo destinado al culto y lo que no lo está? Parece evidente que podremos disfrutar de los ingredientes de la fórmula, pero nunca en las mismas proporciones que son establecidas para su uso “sagrado”, un uso inadecuado o fuera de contexto tendría consecuencias no deseables, e incluso desastrosas.

Una vez establecida la diferenciación y el uso de los elementos nos es mencionado que D-o habla con Moshe sobre el Shabat y su importancia como señal de un pacto eterno: “para que sepas que Yo Soy D-o quien te consagra y guardarás el Shabat pues es santo para vosotros” (Shemot 31, 13-14).

לָדַעַת כִּי אֲנִי ה’ מְקַדִּשְׁכֶם וּשְׁמַרְתֶּם אֶת הַשַּׁבָּת כִּי קֹדֶשׁ הִוא לָכֶם -שמות ל”א, י”ג-י”ד-

Una vez establecida esta señal del pacto le son entregadas a Moshe las “tablas del testimonio” (לוחות העדות). Una vez más la diferenciación entre un tiempo y otros momentos es establecida, otorgándosele al Shabat un estatus especial y único dentro del tiempo del pueblo Judío.

Avanzando en nuestra porción, algunas voces del pueblo, al ver que Moshe no regresaba, le piden a Aharon que construya un ídolo, comienzan a adorarlo y al descender Moshe y ser testigo de esta escena arroja las tablas que le habían sido entregadas, siendo destruidas de esta forma.

El apego por el ídolo, la necesidad de un objeto, de algo tangible que nos dé todas las respuestas de forma automática y segura parece ser algo que siempre se encuentra vigente y se repite. No es una historia pasada, así nos lo advierte Erich Fromm al decirnos: “Con el advenimiento del enfoque científico y la corrosión de la certidumbre religiosa, el hombre se vio impelido a buscar una nueva certidumbre. (…) Quiso cambiar la ´certidumbre incierta´ que proporciona e pensamiento racional por una ´certidumbre absoluta´: la certidumbre pretendidamente ´científica´ que se funda en la predictibilidad” -Erich Fromm, La Revolución de la Esperanza-.

Y añade al respecto: “(…) tanto la decisión religiosa, que es un ciego abandono a la voluntad de D-o, como la decisión mediante computadoras, que descansa en la fe en la lógica de los ´hechos´, son formas de decisión enajenadas en las que el hombre entrega su perspicacia, su conocimiento, su capacidad de indagación y su responsabilidad a un ídolo” –Erich Fromm, La Revolución de la Esperanza-

Fácilmente podemos confundirnos y pensar que todas las respuestas a nuestras necesidades e inquietudes se encuentran en manos de un “poder concreto”, sin embargo la Tora nos enseña que existe un tiempo y un espacio para cada cosa; también que mezclar conceptos o elementos e introducirlos en espacios o tiempos en los que no tienen cabida puede ser perjudicial y muy contraproducente. No debemos olvidar que la ciencia no viene a sustituir a las creencias espirituales y/o religiosas, ni a cuestionarlas o anularlas. Así mismo tampoco que las creencias espirituales y/o religiosas no deben ser nunca el argumento para negar o evitar avances científicos que puedan beneficiar a la humanidad.

Ambas (ciencia y religión/espiritualidad) se complementan y deben mantenerse en sus propios contextos sin olvidar que forman parte de la realidad de nuestro tiempo y que de ambas dependen nuestra continuidad y futuro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: