Parashat Ki Tavo (Devarim 26:1 – 29:08).

פרשת כי תבוא          דברים כו,א –כט,ח

 5771

La entrega de las primicias es, en esta ocasión, el asunto con el que se abre nuestra Parashá. Sobre esto, comienza diciéndonos: “Y será, cuando entres en la tierra que el Eterno tu Dios te entregó por heredad, cuando la poseas y vivas en ella” (Devarim 26:1). De aquí aprendemos, tal y como nos aclara Rashi, que el ofrecimiento de las primicias tendría que realizarse desde el momento en que todo el pueblo entrase en la tierra de Israel y recibiese su parte.

Prestemos por un momento atención a otro detalle, la palabra que sirve de apertura a nuestra sección: ” וְהָיָה”, nos enseña la tradición que cada vez que la Torah emplea esta expresión es para introducir una mitzvá que deberá ser realizada con gran alegría. Una vez que cada uno de los miembros de nuestro pueblo recibiese su parte, aquello que necesita para propiciarse su sustento, debería alegrarse “en todas las cosas buenas” que recibió (Devarim 26:11). Paradójicamente, al mismo tiempo, nos es recordado una vez más el doloroso pasado, todo lo sucedido en Mitzraim, la salida y el deambular por el desierto (Devarim 26:5-8), revelándonos que nos encontramos ante un mandato de suma importancia.

Como en muchas otras ocasiones, nos enfrentamos a la elección, a la posibilidad de decidir si cumplimos o no las mitzvot, a elegir entre la vida o la muerte, la bendición o la maldición,… (Devarim 27:12-13). No es la primera vez en la que llegamos a ser conscientes de que todo esto depende de nosotros mismos. Gracias a la exposición binaria de la realidad, al contraponer la recompensa y el castigo y relacionar ambos hechos con las acciones personales, nos enfrentamos cara a cara con los repercusiones de nuestros comportamientos individuales y grupales.

Nos habla nuestra porción sobre las personas que no tienen fuerza, que se encuentran desvalidas. Son mencionadas las personas viudas, los huérfanos, los extranjeros y, también, las personas ciegas (Devarim 27:18-19). Quienes abusen de estas personas serán malditos. Con respecto a quienes “hagan extraviar al ciego en el camino” (Devarim 27:19), podríamos extender el significado no solamente al hecho de divulgar un rumor que distorsione las perspectivas de las personas con respecto a otras personas, sino también a las acciones premeditadas para ocultar la realidad, ya que podemos no conocer las circunstancias difíciles de otras personas y por lo tanto no podremos hacer que todos reciban “su parte”, tal y como nos es prescrito. Esta ocultación de la realidad puede venirnos impuesta, o podemos provocarla nosotros mismos al interponer obstáculos en nuestro conocimiento de la misma, ya sea de manera consciente o inconsciente, para evitar sentirnos incómodos, ya que a nadie le gusta ver aquello que no es tan bueno como sería deseable dentro de su sociedad.

Hasta en doce ocasiones aparece, a lo largo de nuestra Parashá, la expresión “הַיּוֹם” (En el día de hoy). Queriéndonos recordar que aunque el texto no fuese escrito en el presente, sigue teniendo plena vigencia. Mientras todos no reciban “su parte”, los recursos que les permitan desarrollar sus vidas de forma digna, no habremos entrado en nuestra tierra realmente, ni tampoco podremos comenzar a celebrar y agradecer todo lo que hemos recibido.

Eliyahu Peretz del Campo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: